EL MISTERIOSO VIAJE DEL JERARCA NAZI HEINRICH HIMMLER A ESPAÑA
Por Ricardo Angoso
En el mes octubre de 1940, Himmler realizó una visita a España por invitación del periodista y propagandista franquista José Finat, que fue su anfitrión durante el viaje. Finat, más conocido como el Conde Mayalde y que fungía como Director General de Seguridad (DGS), era íntimo amigo del Ministro de Exteriores del régimen franquista, Ramón Serrano Suñez. Recibió al líder nazi en Irún, acompañado por el general López Pinto, Paul Winzer y Hans Thomsen—jefe del partido nazi en España—. Posteriormente, ya en Madrid, Finat ofreció un banquete a Himmler y a otros jerarcas nazis en el hotel Ritz. Finat incluso llegó a organizar una corrida de toros en Las Ventas en honor al comandante de las SS y también propuso que a Himmler le fuera impuesta la Gran Cruz de la Orden Imperial del Yugo y las Flechas.
Sin embargo, varios motivos más, aparte de estas reuniones y encuentros protocolarios, llevaban a Himmler a viajar hasta España, entre los que destacaban presionar a nuestro país para su entrada en la guerra junto a Alemania; exigir a los funcionarios españoles que persiguieran a los judíos locales; colaborar en la persecución de masones y disidentes, tanto en España como en el exterior; intercambiar información de carácter estratégico entre las policías de ambos países y mantener encuentros al más alto nivel, como con Serrano Suñer, para garantizar un aliado estratégico en la península ibérica.
Estas eran los objetivos formales del viaje pero Himmler estaba obsesionado con la historia, los símbolos mágicos y el misticismo y era un gran amante del esoterismo, lo que le llevó a encargar a uno de sus agentes, el controvertido y erudito historiador Otto Rahn, la búsqueda del Santo Grial. Para el nazismo —y en particular para Heinrich Himmler— el Santo Grial no tenía un significado cristiano tradicional, sino simbólico, mítico e ideológico dentro de una reinterpretación esotérica de la historia europea. Así, el líder nazi en su visita a España mostró su interés por reliquias y lugares históricos, como el monasterio de Montserrat y el Museo de San Telmo de historia y tradiciones vascas, visitando ambos, en un periplo que estaba ligado a su visión mística de la raza y el destino del pueblo alemán.
Himmler estaba fascinado por antiguas tradiciones, reliquias y lenguas “ancestrales”, como el vascos. Algunos ideólogos nazis vinculan la cultura vasca a un supuesto linaje ario antiguo o prehistórico, aunque esto carecía de base científica y no era más una fantasía pseudohistórica de tintes racistas que algo fundamentado. En definitiva, para Himmler, la pertenencia del pueblo vasco a este grupo de pueblos dotados de la “supremacía aria” que esgrimían los líderes nazis le dotaba a ese interés de una relevancia política. La supervivencia de los vascos a través de miles de años supuestamente demostraba la superioridad del pueblo vasco, pero también del alemán, frente a otras razas y pueblos inferiores en el continente europeo. Para los nazis, todo al final, hasta el esoterismo, conducía al mismo camino: la invencibilidad de la raza aria en un mundo nacido para dominarlo frente a los “subhombres” y las “razas inferiores”, como los judíos.
No sabemos si Himmler cumplió las expectativas en su visita a España, en un momento en que ya había desistido de su búsqueda del Santo Grial tras el fracaso de Rahn en la misión y posterior suicidio del elegido para tal cometido, pero, al menos consiguió que los agentes y funcionarios de la policía franquista se implicarán en la persecución de los judíos españoles. Aunque nunca el régimen franquista llegó a los niveles de colaboración de otros aliados de los nazis, como la Francia de Petain, la Croacia de Pavelic y la Hungría colaboracionista, finalmente se acabó creando un censo de los pocos judíos que vivían en España para tenerlos bajo control y, llegado el caso, ¿quién sabe?
Tras la visita de Himmler y como consecuencia de la misma, el conde de Mayalde se puso manos a la obra y fue uno de los principales organizadores del “Archivo Judaico”, un registro minucioso con dirección, oficio y gustos de los hebreos elaborado por la policía franquista en todas las provincias de España. ¿Qué hubiera pasado con nuestros judíos de no haber caído el régimen nazi, hubieran tenido la misma suerte que otros en otras naciones simpatizantes de los nazis?
FOTO DE FRANCO RECIBIENDO A HIMMLER
