EL FALLIDO HOLOCAUSTO DANES

EL FALLIDO HOLOCAUSTO DANES

EL FALLIDO HOLOCAUSTO DANES

El apoyo de numerosos ciudadanos daneses, junto con la negativa de los policía local y las autoridades de Dinamarca en colaborar con los nazis en la “solución final” en ese país, evitaron que la comunidad judía danesa fuera enviada a los campos de la muerte y exterminada, tal como ocurrió, tristemente, en otras partes de Europa

por Ricardo Angoso

Dinamarca tiene, quizá junto con Bulgaria, el gran honor en la historia de la Segunda Guerra Mundial de ser uno de los pocos países donde no se perpetró el Holocausto. Ni los judíos fueron enviados masivamente a los campos de concentración, ni se produjeron grandes matanzas de la población hebrea, debido a varios elementos, entre los que sobresalen el masivo apoyo de la población civil a los judíos, la negativa de la policía a danesa a colaborar en las acciones antisemitas programadas por los alemanes y la escasa o nula colaboración del gobierno danés en la puesta en marcha de la “solución final”.

Según la Enciclopedia del Holocausto de United States Holocaust Memorial Museum, cuando Alemania ocupó Dinamarca, el 9 de abril de 1940, la población judía era de aproximadamente 7.500 miembros. Alrededor de 6.000 de estos judíos eran ciudadanos daneses y aproximadamente 1.500 eran refugiados procedentes de países donde ya había comenzado la persecución a los hebreos, viviendo la mayor parte de esta población en la capital del país, Copenhague. 

En Dinamarca, además, nunca se pusieron en marcha las leyes racistas, ni los judíos se vieron obligados a llevar la ignominiosa estrella amarilla, ni hubo guetos donde los hebreos fueron confinados, sino todo lo contrario: siempre prevaleció la buena convivencia entre judíos y daneses y la institucionalidad democrática, pese a la brutalidad de los ocupantes alemanes, se mantuvo al menos formalmente hasta el final de la contienda.

Las cosas fueron relativamente tranquilas hasta 1943 en que, según cuentan las crónicas históricas, los alemanes decidieron tomar medidas parecidas a las aprobadas en otros países europeos contra la comunidad judía danesa. Como ya hemos dicho, hasta 1943 nadie persiguió a los judíos en Dinamarca, pero a partir de ese año, con la derrota del Eje en la Batalla de Stalingrado, las cosas cambiaron y el Tercer Reich propuso al Gobierno de Copenhague hacerse cargo de la población judía danesa, aunque las verdaderas intenciones, como todo hacía presagiar, eran asesinar a la comunidad hebraica en la Solución Final.

Inicialmente los daneses se opusieron, pero en cuanto se produjeron los primeros sabotajes y atentados por parte del Partido Comunista Danés, el 29 de Agosto de 1943, el Reichsführer de las SS, Heinrich Himmler, comunicó al representante alemán en Dinamarca, Werner Best, que los judíos tenían que ser deportados sin más demora.  

Así cuenta lo que sucedió después la Enciclopedia del Holocausto ya citada anteriormente:”La policía alemana comenzó los arrestos en la noche del 1 de octubre de 1943, pero encontró pocos judíos. La policía danesa se rehusó a cooperar. Las protestas populares rápidamente se hicieron notar desde diversos rincones como las iglesias, la familia real danesa y diversas organizaciones sociales y económicas. La resistencia danesa, con la ayuda de muchos ciudadanos daneses comunes, organizaron una operación de rescate parcialmente coordinada y parcialmente espontánea. En un principió ayudó a los judíos a trasladarse a escondites por todo el país y desde allí hacia la costa; los pescadores luego los transportaban en embarcaciones a un lugar neutral, Suecia. La operación de rescate se expandió hasta incluir la participación de la policía y el gobierno danés. Durante un período aproximado de un mes, unos 7.200 judíos y 700 de sus parientes no judíos viajaron hacia la seguridad de Suecia, que aceptaba a los refugiados daneses”.

La operación de salvamento de los judíos, a través de pequeñas embarcaciones y barcos de pesca, fue una proeza heroica y casi única en esa Europa cobarde y titubeante frente a la maquinaría nazi. Tanto la sociedad civil danesa, liderada por numerosos héroes anónimos que se implicaron en la tarea de ayudar a los judíos, como los funcionarios públicos y policías daneses que hicieron caso omiso de las órdenes de los nazis, colaboraron en esta gran operativo de salvamento de la comunidad judía danesa.

LOS JUDIOS FUERON AVISADOS POR LOS DANESES DE LOS PLANES NAZIS

La BBC también nos habla que esa colaboración de tantos ayudó a los judíos a esconderse antes de lo que los nazis llegaran a su casa y así lo relataba en una reciente nota:

“El 29 de septiembre de 1943, un rabino danés interrumpió el servicio matinal en la sinagoga de Krystalgade en Copenhague y dijo: «No tenemos tiempo para continuar con las oraciones».»Tenemos noticias de que este viernes por la noche, la noche entre el 1 y el 2 de octubre, la Gestapo vendrá y arrestará a todos los judíos daneses. Tienen una lista de direcciones y vendrán a la casa de cada judío y nos llevarán a todos a dos grandes barcos que esperan en el puerto de Copenhague y a los campamentos en el continente», advirtió Marcus Melchior.

“Hay dos cosas que deben hacer», dijo además el rabino.

«Número uno, mantenerse alejados de sus hogares el viernes por la noche. No sabemos lo que sucederá después, pero el viernes por la noche no estén en sus casas».

Gracias a todos estos gestos de apoyo por parte de los daneses y el conocimiento de las acciones que llevarían a cabo los nazis previamente por parte de los judíos ayudaron, de una forma providencial y casi milagrosa, a la salvación de la población hebrea de Dinamarca, y que el número de víctimas judías durante la ocupación alemana (1940-1945) fuera mínima comparada con la suerte de las comunidades hebreas de otros países ocupados por los nazis.  

Cuando los alemanes pusieron en marcha las operaciones de captura de los judíos, la mayoría no estaba ya en sus casas y se encontraba a salvo en Suecia, auténtico refugio judío durante la Segunda Guerra Mundial. Tanto el gobierno sueco, como casi todas las instituciones de este país con la Cruz Roja al frente, ayudaron a paliar los daños causados por los nazis a a los judíos y trataron de mediar, con escaso éxito, ante Alemania para evitar la persecución de millones de judíos. Sin embargo, miles de judíos daneses, noruegos y de otros países salvaron sus vidas a merced de las autoridades de este país y también  del pueblo sueco, que les abrió sus puertas cuando el mundo en el que vivían hasta entonces se había derrumbado.

Solamente 500 judíos de Dinamarca fueron apresados y su gran mayoría fueron deportados al gueto de Theresienstadt, donde funcionarios daneses les visitaron en 1944 y les llevaron cartas y algunos paquetes con comida y ropa. La mayoría de ellos sobrevivió a la guerra y y permanecieron en dicho recinto carcelario hasta 1945, en que la Cruz Roja los entregó a Suecia. Como señala la página Web de la Enciclopedia del Holocausto, “En total, murieron unos 100 judíos daneses durante el Holocausto, ya sea en campos nazis o durante su huida de Dinamarca. Esta cantidad relativamente pequeña representa uno de los índices de supervivencia judía más altos de cualquier país europeo”.

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