EL ABRUPTO FINAL (ANTISEMITA) DE LAS JORNADAS JUDÍAS DE BÉJAR
Nuevamente, la confusión entre la cultura judía y la política del Estado de Israel provoca una reacción política rayana en el burdo antisemitismo imperante, muy en la línea de la política oficial del Gobierno de Pedro Sánchez, que ha llevado casi a la ruptura de relaciones con Jerusalén.
Por Ricardo Angoso
Después de años de celebrarse las Jornadas de Cultura Judía en Béjar, bajo el patrocinio y la organización del Museo Judío David Melul, el Ayuntamiento de esta ciudad, presidido por su alcalde, Antonio Cámara, ha decidido no celebrarlas este año sin dar más explicaciones. Precisamente, esta cancelación no parece ser algo casual, sino que sucede en uno de los momentos de auge del antisemitismo en toda España, de radicalización de la izquierda en todo el país con respecto al Estado de Israel —país al que se denigra sistemáticamente y al que se acusa de todo tipo de atrocidades— y de una campaña mediática contra las autoridades de Israel, encabezadas por su primer ministro, Benjamin Netanyahu.
No en vano, y tampoco parece casual este asunto, el alcalde Cámara pertenece al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), partido que, desde sus responsabilidades de gobierno, ha llevado las relaciones con el Estado de Israel al borde de la ruptura, de tal forma que, en la actualidad, ambos países no tienen al frente de sus embajadas representantes con rango de embajador y han tomado medidas absolutamente desproporcionadas con respecto a sus relaciones con Jerusalén, apoyando el encausamiento de Netanyahu por la Corte Penal Internacional y el envío de las llamadas «flotillas», supuestamente solidarias, a Gaza.
Cámara, además, se ha distinguido por mostrar públicamente su apoyo a la causa palestina, precisamente después de los atentados contra Israel del 7 de octubre de 2023, en los que fueron asesinados más de 1.200 civiles, resultaron heridos más de 3.000 y fueron secuestrados 251 israelíes. Incluso, rizando el rizo para dejar testimonio de su posición filopalestina, el PSOE de Béjar entregó el Premio a la Libertad «Miguel Miñana» 2025 al pueblo palestino. El galardón fue entregado por el secretario general de la agrupación socialista y alcalde, el ya citado Cámara, y recibido en nombre de Palestina por el embajador en España, Husni Abdel Wahed, en marzo de 2025.
EL ANTISEMITISMO, FENÓMENO EN AUGE EN ESPAÑA
El problema surge cuando se confunden la cultura judía y el Estado de Israel, las comunidades judías y la política oficial de un Gobierno, mezclándolo todo en un totum revolutum en el que vale cualquier excusa para acabar denigrando a los judíos. El resultado final, como estamos viendo en los últimos dos años en varios medios de comunicación y en declaraciones públicas de algunos representantes políticos, artistas e intelectuales, es que se acaba degenerando en un burdo antisemitismo de la peor especie, que no es perseguido e incluso es tolerado con total impunidad por parte de los poderes públicos.
Fruto de este estado de cosas y de un ambiente absolutamente envenenado con respecto al mundo judío, que llegó a su paroxismo con el ataque a los ciclistas israelíes de la última Vuelta Ciclista a España y la salida de nuestro país de Eurovisión, el Ayuntamiento de Béjar ha cancelado estas Jornadas de Cultura Judía, un encuentro anual que tenía una larga trayectoria, un notable prestigio tanto en España como en el exterior y que se había convertido en una de las citas de cultura judía imprescindibles de nuestro país. Quizá, como el asunto era inexplicable y tenía un descarado tufo antisemita, las autoridades locales de Béjar, junto con su alcalde, no tenían ninguna explicación racional y lógica para haberlas cancelado de una forma tan abrupta y prefirieron el silencio.
Todos los años participaban en este evento más de cinco centenares de personas interesadas en la cultura judía, y las jornadas se habían convertido, con el paso de los años, en un evento muy aplaudido, conocido y concurrido. La exquisita organización y buena planificación de las mismas, a cargo de Carmen Rubio, una profesional que guiaba el Museo Judío David Melul de Béjar desde sus orígenes, hace más dolorosa esta decisión del Ayuntamiento de Béjar y su alcalde. Seguramente, como fruto de este gesto sectario, políticamente impresentable y hostil hacia nuestras comunidades judías locales, estas jornadas no volverán a celebrarse.
Ya ha habido rumores de que el equipo de gobierno local de la ciudad ha querido cambiar el nombre del Museo Judío por otro más acorde con sus pronunciamientos políticos y su línea de clara animadversión hacia todo lo que tenga que ver con el mundo judío, el Estado de Israel y el reencuentro entre nuestros pueblos, que comparten una historia y una herencia comunes, por mucho que le pese al señor Cámara y a su supina ignorancia, exhibida sin ningún pudor con este acto repulsivo.
Las jornadas ya han sido eliminadas, obteniendo una victoria pírrica los intolerantes y los sectarios, pero lo que nunca podrán borrar es la herencia sefardí y nuestro pasado judío, al que muchos españoles, entre los que me incluyo, seguiremos mostrando nuestra simpatía y apoyo, más allá del fanatismo antisemita de algunos.
En definitiva, como nos explicara Hannah Arendt, este tipo de actos los comete gente normal que renuncia a pensar críticamente sobre las consecuencias de los mismos, pero que pueden encerrar mensajes diabólicos y realmente perturbadores porque, en sus entrañas, esconden los más viles y abyectos motivos.
